¿Por qué un Observatorio sobre medios y migración?


El protagonismo que la inmigración adquirió en los medios de comunicación y en el ámbito político durante los últimos diez años (junto con la multiplicidad de sentidos, significados y discursos que se construyeron en la sociedad uruguaya en relación a la presencia de extranjerosmigrantes y refugiados) representa un desafío a la comprensión de lo que se entiende por “diversidad cultural” y de cómo se articula con las nuevas formas de  convivencia cotidiana que reconfiguró “lo social” en nuestro país.  

Cuando los discursos sociales, mediáticos o políticos enuncian a la migración como un “problema” y/o que se la debe “integrar”, lo hacen a partir de concepciones naturalizadas de lo social, lo identitario y de ideas estandarizadas de seguridad en términos nacionales y realidades legitimadas. Los medios de comunicación pueden constituir el modo de pensar contemporáneo y, muy especialmente, la forma de concebir, enunciar y regular la presencia migrante dentro del Estado-nación, lo que tiene directas consecuencias en las condiciones de vida de estas personas, así como en las formas que adquieren los procesos y las políticas públicas de inclusión social. 

Las políticas públicas, junto con el discurso jurídico, científico y mediático intervienen en el proceso de construcción de la figura social de la inmigración, en tanto operan como herramientas de clasificación y calificación de las poblaciones. Los sistemas de clasificación siempre están orientados para producir efectos sociales: colaboran en la fabricación de aquello que aparentemente sólo describen, generan diferencias cualitativas y son muchas veces el origen de las desigualdades. Las clasificaciones, hasta las más naturales, se sustentan en atributos o rasgos que no tienen nada de natural y que son producto de imposiciones arbitrarias

El Observatorio parte de la idea que los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad en la construcción de la figura social de “el inmigrante”;  ya que construyen una realidad mediática, con marcos de sentido que proporcionan a la ciudadanía modelos de interpretación de “una determinada realidad social”. Esas versiones de la realidad son constituidas por representaciones basadas en estereotipos, por materiales simbólicos a partir de los cuáles los individuos elaboran sus imaginarios sociales e identidades, en relación a sí mismos, a sus grupos de pertenencia y a los “otros”, que pasan a ser excluidos del colectivo.

Es así, que las realidades mediáticas sirven para confirmar o desmentir determinadas visiones y ordenamientos del mundo. Es en los medios donde se construyen o de-construyen las representaciones de los “otros” en relación a un “nosotros” articulando un marco ideológico de creencias con la pretensión de validar ciertos valores culturales (libertad, igualdad, la justicia, etc.) en la sociedad, en un momento y tiempo determinado. 

También para los temas de migración y movilidad humana en nuestro país, el trabajo mediático y periodístico es fundamental para configurar o desconfigurar prejuicios y estereotipos. El Observatorio se propone el objetivo de  mostrar cómo se construyen tales marcos ideológicos en la prensa gráfica nacional; como los describe Hall (1996, p.26): estructuras mentales (los lenguajes, los conceptos, las categorías, imágenes del pensamiento y los sistemas de representación) que diferentes clases y grupos sociales despliegan para encontrarle sentido a la forma en que la sociedad funciona y así poder explicarla y hacerla inteligible. La estructura de la creencia social y compartida (guiones, actitudes, valores y normas) es lo que constituye el marco ideológico que se manifiesta en los discursos y que, en términos de Van Dijk, las élites simbólicas y dominantes ostentan desde el poder y controlan a partir del texto y del habla de las leyes, legislaciones, deliberaciones parlamentarias, deliberaciones gubernamentales, decretos, programas políticos, propagandas y medios de comunicación.

Es a través de esos discursos que la gente adquiere, por ejemplo, los prejuicios y estereotipos sobre otra gente, especialmente cuando éstos se basan muy pocas veces en la observación diaria y la interacción con los “otros”. Van Dijk (2006, p.19) se pregunta ¿De qué otra manera sino podrían los grupos compartir las creencias que dan lugar a la discriminación y la exclusión?

 

Referencias:

Hall, Stuart. (1996), “The problem of ideology: marxism without guarantees”, en D. Morley y K. Chen (comps.), Stuart Hall. Critical dialogues in cultural studies, pp. 25-46). Londres: Routledge.

Van Dijk, Teun. (2006), “Discursos de las élites y racismo institucional”,  pp.. 16-34, Manuel Lario Bastida (Coord.), Medios de comunicación e inmigración. España: Programa CAM Encuentro.